miércoles, 18 de febrero de 2009

El brillo de tus ojos



Aún recuerdo esa mirada tierna, que me invitaba a vivir momentos llenos de alegrías.
Como desearía volver el tiempo atrás, retroceder un poco o ¡tal vez todo!, y no precisamente para olvidar o enmendar mis errores, sino, para volver a vivir cada uno de ellos, con sus tristezas y alegrías que hoy llenan mi corazón, y más aún volver a tropezar con la misma bendita piedra…de eso…¡de eso! Es lo que hoy soy. Gracias a cada tropiezo hoy puedo decir con certeza que mi vida no es en vano, y que de esos tropiezos he aprendido mucho.
Ansío como nunca volver a sentir el calor que el sol produce en mí ser, sentir como de manera dulce va quemando mi piel; pero ansío más poder volver a vivir ese pequeño momento tan grande para mí.
Pero hoy no hay sol, ni calor, ni mucho menos esa misma sensación, nada nunca será igual para mí, ¡no sin ti!...
Pues hoy el sol se ha ocultado, al mismo tiempo que el brillo de tus ojos. No sé ¿cómo?, ni ¿Por qué?, pero así fue.
Quizá el sol saldrá mañana, pero estoy segura que tus ojos no se abrirán jamás…y el brillo en tus ojos, ¡ese brillo!, ese brillo que un día llenó mi alma, nunca más me iluminará. Hoy sólo quedan los recuerdos que hoy en mi vida son tatuajes… (Son imborrables).Y ellos son los que me motivan a escribir esto que siento aquí dentro, pues sólo pensando en ti mi mente se ilumina, al mismo tiempo que mi corazón palpita con más fuerza, siento como por mis venas fluye mi sangre, ¡tu sangre!, y solo de esta manera fluye la inspiración que nace de mi corazón.

Débora Cuervo Torres
17/02/09
8:48 P.M.

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